• Carolina Huerta

Avanza al 60% reconstrucción en Puebla


A don Concordio le gustaría contribuir más en la construcción de su nueva casa, pero está enfermo —siente un dolor en el estómago— sin embargo él no se rinde y está en la obra para trabajar con los voluntarios de la asociación De Mano a Mano que desde que ocurrió el sismo, el pasado 19 de septiembre, no lo ha dejado desamparado ni él ni a su familia de nueve integrantes para que tengan nuevamente un techo donde vivir.

La organización lleva más de un mes trabajando en San Lucas Colucan, Puebla, para devolverle su hogar a Concordio y a otras 14 familias que resultaron afectadas por el terremoto, y ahora ya cuentan con un avance entre el 50 y 60 por ciento en la reconstrucción de algunas de las viviendas con las que le han devuelto la esperanza y la alegría en el rostros.


“Me siento muy agradecido porque me están ayudando a tener mi casa”, dice el hombre que pese a su dolencia sigue en la obra, pues sabe que el próximo 25 de noviembre su casa va a estar terminada y ya tendrá donde vivir.





En ese sentido también doña Antonia no puede ocultar la alegría que siente cuando los integrantes de la asociación dirigida por Lizeth Castro ponen las hiladas de block, que van formando las paredes de su nueva vivienda, ahora sí va tomando forma.


“Me siento muy feliz ya voy a poder venirme a mi casa con mis cuatro hijas y no vivir en el cerro”, comenta la mujer entre risas mientras a lado de la obra hace tortillas para compartir con los hombres y mujeres de chaleco naranja que colocan uno a uno los tabiques como Beatriz Garza que sin importar el intenso calor colocaba el cemento entre los ladrillos.


“Ayudar a construir la casa es una satisfacción. Nosotros queremos satisfacer las necesidades básicas de la gente y luego darles herramientas para la vida y la idea es no sólo quedarnos en las casas sino que el pueblo se pueda desarrollar y las personas también”, explica Beatriz Garza.





En ese sentido la asociación —en la que también participan Guillermo Serrano, Adriana Gutiérrez, Ana Reyes, Paola García, Paulina Feria, Bibiana Parra, entre otros— no sólo busca darles un nuevo hogar, sino que éste sea mejorado al inculcarles nuevos hábitos.


“No podemos sólo construir e irnos tenemos que enseñarles a mejorar, a tener limpias sus casitas “, señala Lizeth Castro quien recuerda que con ese objetivo se está enfocando la ayuda a la familia de una pequeña de nueve años que se robó el corazón de los integrantes de la asociación.




Su nombre es Fernanda y ella y su familia viven en situación de extrema pobreza en un pequeño cuarto afectado por el terremoto. Además, no puede ir a la escuela porque ésta también resultó dañada, así que se queda sola pues su mamá trabaja y su papá labora como albañil en las obras del pueblo.

Sin embargo, De Mano a Mano busca cambiar el destino de esta carismática menor que con su gran sonrisa, pese a la situación por la que pasa, mantiene su alegría e inocencia.


La última fase para transformar vidas


Lizeth Castro, directora de la organización señala que el proyecto con el que llegaron a San Lucas Colucan está en la última fase de la reconstrucción, sin embargo aún falta más por hacer.


“Estamos en la recta final y necesitamos la última vuelta de donativos, para poder terminar las casitas necesitamos el apoyo de la sociedad”, dice.

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CONTACTO

Directora operativa, donativos monetarios y en especie, voluntariado: María Gárate 55 3428 8839

Cofundadora y Presidenta: Lizeth Castro 55 4455 7942

Secretaria y presidenta del patronato: Beatriz Garza 

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